¿Te ha pasado alguna vez que dices que vas a empezar a ir al gimnasio, comer más sano etc, pero al final nunca empiezas o empiezas con motivación pero te dura 3 días?

Bueno, pues hoy te voy a explicar los errores que estás cometiendo y por lo cuales no consigues mantener ese hábito y ser constante.

Para empezar tienes que saber que los  hábitos son el resultado de tomar acción repetida y constante en el tiempo hasta que se vuelven automáticos y permanentes, por lo tanto una fórmula para incorporar un hábito sería:

Hábito = constancia + repetición

Tú ya tienes muchos hábitos incorporados, por ejemplo de pequeño tuviste que aprender a lavarte los dientes repetidas veces y ser constante todos los días hasta que a día de hoy ya no piensas ni decides si te vas a lavar los dientes o no, simplemente te los lavas. Ésta es la esencia de un hábito, una vez incorporados se hacen sin pensar. Están automatizados.

Ahora teniendo esto en cuenta empezamos a ver los errores que estás cometiendo y que te impiden crear hábitos:

1. Te dejas engañar por tu mente y te crees sus excusas:

 

Si, y seguro que ya te habías dado cuenta de esto, pero tu mente es muy lista y muy cómoda y no le gusta nada salir de la zona de confort, entonces cuidadito con caer en sus redes porque cada vez que quieras hacer algo nuevo te va a empezar a llenar la cabeza de excusas y a dar argumentos y razonamientos muy lógicos y tentadores para que no hagas nada.

Imagina que hoy después de leer este artículo estás súper motivado y decides que quieres empezar a hacer deporte, bueno, pues CUIDADO porque tu mente puede que te diga “hoy es miércoles entonces es mejor ya empezar el Lunes que así ya empiezo la semana que viene a tope”.  Esto obviamente es una excusa, (y lo sabes) :/ no necesitas empezar un hábito sólo los Lunes! puedes empezarlo hoy o un Domingo o un Jueves a las 4. Cualquier momento es bueno! no te dejes engañar.

A la hora de incorporar un hábito tienes que procurar NO darle demasiadas vueltas a las cosas. No te atrapes en pensar si lo haces o no lo haces, se trata de que simplemente pases a la acción y no pienses tanto.

La única forma de incorporar un hábito es HACIENDO, NO PENSANDO.

Por lo tanto: clave 1: Tu no eres tus excusas y ellas no son las que deciden por ti, no te dejes engañar y pasa a la acción sin darle demasiadas vueltas. Un truco es que si te conoces bien tus excusas típicas escríbelas en un papel y al lado escribe una frase que la rebata. Esto es buenísimo para que cada vez que te venga la excusa sepas contrarrestarla con otro argumento y te recuerdes que no hay excusas que valgan!

2. No sabes auto-motivarte:

Una condición para que incorpores un hábito es que tengas motivación, el problema viene cuando esperamos a que por arte de magia nos llegue la motivación para hacer algo y aquí está la clave! la motivación la creas tú y debe salir de ti.

La motivación como su nombre indica significa tener un motivo para pasar a la acción.

Entonces para conectar con ella tienes que preguntarte; ¿Qué habito quiero incorporar?, ¿Por qué lo quiero? Y sobre todo; ¿Para qué lo quiero? si esto no lo tienes claro es muy difícil que seas constante. Necesitas saber por qué es importante para ti y para qué lo quieres incorporar en tu vida y tener clariiiiiisimo los beneficios y el resultado que vas a obtener al incorporarlo.

Para ello te doy 2 trucos:

  • Haz una lista de todos los beneficios que te dará crear ese hábito.
  • Haz otra lista de todas las consecuencias negativas que tendrás al no incorporar ese hábito.

Se trata de que con ambas listas traigas a la consciencia todo lo que ganas y todo lo que pierdes si incorporas o no ese hábito. Si empiezas a ser más consciente de esto te será más fácil comprometerte porque como seres humanos sólo nos movemos cuando queremos conseguir placer o cuando queremos evitar el dolor, por eso estas 2 estrategias funcionan muy bien.

Ahora, seamos realistas, también te habrás dado cuenta que la motivación depende mucho de tu estado de ánimo, es muy volátil y a veces no te puedes fiar de ella al 100%, en esos casos: tienes que aliarte a una amiga que se que no te cae muy bien pero a partir de ahora la vas a necesitar: la disciplina. En el error 6 hablaré más de ella.

Por lo tanto clave 2: ten muy presente tu para qué, escribe ambas listas y yo te recomiendo que si o si  tengas siempre presente la lista de los beneficios cerquita, pégala en un espejo o en algún sitio donde puedas verla.

3. El tono que utilizas al hablarte no es el adecuado:

¡Esto es clave! Porque lo que te dices y el tono que utilizas afectará de manera drástica a que hagas o no hagas algo. Hagamos la prueba: Imagina un una voz monótona, lenta, apagada y sin fuerza diciendo: “Buahh… que pereza…ahora a ir al gimnasio… ppfff…que pocas ganas, ahora sal de casa y ve hasta allí…. ufff…paso! paso!… madre mía… mejor mañana”. ¿Te suena?

¿Y qué incita esta forma de hablar y este tono?? ¡Pues a no hacer nada! ¡No incita NADA a la acción! ¡Sólo incita a que tú mismo por tu forma de hablarte te convenzas de no ir a ningún sitio! EL tono que utilices a la hora de pasar a la acción es CRUCIAL

¡No sólo te afecta lo que te dices sino el cómo te lo dices!

Por lo tanto, clave 3:  deja de auto convencerte con ese tono aburrido que no quieres hacer nada y empieza a hablarte con un tono alegre, motivador, inspirador y  empoderante que te den ganas de ponerte las pilas y actuar.

4. No estás priorizando a tu hábito:

Muchas veces lo que nos pasa es que no nos lo tomamos en serio, quizá piensas que “incorporarlo es algo que estaría bien, pero tampoco es súper necesario”, sabes que te ayudaría pero que si no lo haces ahora “tampoco pasa nada”… y entonces te quedas ahí viviendo en limbo del “ya lo haré” porque tampoco sientes una urgencia o una necesidad real para empezar a incorporarlo.

Mira, si realmente quieres incorporar un hábito no esperes a que te pase algo grave para cambiar el chip y empezar a cuidarte. No necesitas llegar al límite para incorporar un hábito positivo para ti, si realmente te priorizas y sabes que es bueno para ti, empieza YA.  Tienes que ser consciente de la importancia  que tiene y cómo te puede cambiar la vida a mejor si lo incorporas. Date cuenta de que priorizar tu hábito significa priorizarte a ti mismo y que cuanto antes empieces MEJOR.

Por lo tanto clave 4:  es muy útil escribir y firmar a mano un contrato contigo mismo para comprometerte a incorporar ese hábito todos los días (durante al menos 21 días) simplemente porque te lo mereces y porque es bueno para ti.

5. No te estás ayudando a ponértelo fácil

Uno de los motivos por lo que fallamos en la constancia es porque tampoco nos ayudamos o sabemos ayudarnos a ser constantes. Aquí te dejo algunos trucos:

  • Crea espacio para incorporar tu hábito: no vas a empezar a hacer nada si no planificas cuando vas a hacerlo, así que APÚNTALO en tu agenda o en un sitio donde lo puedas ver y hazle un hueco diario a tu hábito. Asegúrate de que sacas tiempo para hacerlo.

 

  • Empieza poco a poco: si quieres empezar a hacer deporte por primera vez en mucho tiempo no te me metas a 8 clases o a correr 3 horas, ve despacio y empieza con 10 o 15  minutos al día y poco a poco vas subiendo. Esto hará que vayas viendo que SI eres capaz y te hará aumentar la motivación. Cuanto más haces, más te motivas y  cuanto más te motivas más constante eres. Elige sólo 1 o 2 hábitos a incorporar (no más) y empieza con acciones pequeñas.

 

  • Minimiza las excusas: esto es muy importante. Por ejemplo, si quieres ir al gimnasio prepara la bolsa de gimnasio con toda tu ropa de deporte la noche anterior o si quieres empezar a comer bien asegúrate de hacer la compra de sólo alimentos saludables. Prepara de ante mano todo bien y así no tendrás excusas porque tienes todo lo necesario para hacerlo! eso sí, de nada me vale que prepares la bolsa del gimnasio y ¡que luego la escondas en el armario! :/ Tienes que VERLA para que ese estímulo te recuerde que tienes que ir al gimnasio. Porque tu mente también se las apañará para que “se te olvide” hacer deporte.

 

  • Haz una checklist: lleva un registro diario de lo que vas haciendo y celebra cada día que haces una acción.También puedes apoyarte en algún amigo, pareja o familiar para ir compartiendo tus avances con ellos y tener más sensación de compromiso.

 

  • Hazlo divertido y acorde a tu personalidad: si a ti no te gusta ir al gimnasio, no te convenzas de que tienes que ir  sólo porque todo el mundo va, igual lo que ti te gusta más es dar paseos o hacer actividades al aire libre, apuntarte a baile, irte con tu perro a correr,  nadar o ir en bici por la montaña, ¿me entiendes? hay muchas más formas de hacer deporte y estar saludable, no tienes porque hacer lo típico o lo que está de moda. Busca tu manera, haz que sea lo más divertido y ameno posible y ajústalo a tu personalidad, de esta manera será muchísimo más fácil de incorporar 🙂

6. Te falta el ingrediente principal de la constancia: La disciplina.

Sí, sé que no querías escuchar esto porque la palabra disciplina no es nada atractiva, a mi me gusta decir que la disciplina es un compromiso contigo mism@.

La buena noticia es que tener disciplina se aprende y se entrena y cuanto más disciplina tengas más disciplinado serás. ¿Y cómo lo hago? Para empezar dejando de repetirte que no lo eres. Si tú no paras de decirte que eres vago, que no eres constante, que siempre llegas tarde etc…  al final vas a actuar en consecuencia y vas a repetir más de lo mismo, entonces olvídate de cómo has sido en el pasado y de todas las veces que has fallado y empieza a actuar ahora como quieres ser. Se trata de empezar a pensar y a sentirte como si ya fueras una persona comprometida contigo misma y con tu bienestar.

Por lo tanto: Clave 5: No mires a la disciplina como algo negativo o como una obligación sino como un compromiso contigo mism@ y un acto de amor propio. Para ello te dejo mi mantra personal y que me funciona genial: Todos los días repítete:  “ELIJO AYUDARME”, cada vez que te entre la duda o la pereza repítete: “ Voy a comer sano porque elijo ayudarme” o “ voy a hacer deporte porque elijo ayudarme” etc. Te aseguro que si realmente te comprometes y eliges ayudarte !te va a salir sólo actuar!    

 

¡Ahora ya no tienes excusas! ¿Preparado para comprometerte contigo mismo y con tu hábito? 

Tienes todas las herramientas para empezar !YA!

ELIGE AYUDARTE, SÓLO DEPENDE DE TI

 

Espero que te haya ayudado mucho este artículo 🙂 pero si sientes que te apetece profundizar más en tus hábitos y que te ayude a incorporarlos y que así consigas tus objetivos no dudes en contactarme y podemos tener una sesión gratuita de 30 minutos donde me puedes contar tu caso.

Ahora te toca a ti! Déjame en los comentarios con que hábito te vas a comprometer y cómo eliges ayudarte a partir de ahora! 

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